lunes, 8 de julio de 2013

Pasta de papel. ¿Cómo hacerla?

Existen tantas recetas como divulgadores del tema. Tal vez, para aumentar ese caos, nosotros daremos la nuestra. Pero recuerde, debe experimentar y trabajar distintas proporciones para encontrar una mezcla que cumpla con los objetivos que usted busca.

Primero debemos encontrar nuestro papel ideal, la fuente de fibra vegetal. Recomendamos para la siguiente receta 1 rollo de papel higiénico grande, pero se pueden usar otras fuentes, desde papel de diario hasta cartón de huevos, etc. El primer paso es separar las fibras del papel para lo cual debe desenrollar todo el rollo de papel higiénico (esta es la parte más divertida) dentro de una olla de unos 30 cm de diámetro y por lo menos 20 cm de altura. Agregue agua fría hasta la mitad de la olla. Acá puede tomar dos caminos, el más rápido es el uso de una procesadora o licuadora para transformar el papel en pulpa (si este es el caso, use un equipo viejo o de poco uso ya que el papel desafila las cuchillas con mucha facilidad), el otro camino es hervir el agua agitando con una cuchara de madera para facilitar el proceso, agregando agua cuando sea necesario, por lo menos 40 minutos. Si desarmó el papel usando una procesadora, es bueno hervir el papel en abundante agua por 15 minutos para esterilizarlo (prolongando su vida útil), facilitar la extracción de sustancias solubles del papel y para hidratar las fibras. Deje enfriar. Prepare un colador con un trapo limpio sobre el que verterá todo el contenido de la olla. Deje escurrir y enrolle el trapo fuertemente para sacar la mayor cantidad de agua posible. Abra el trapo nuevamente sobre el colador, desmenuce la masa de pulpa y pásele un litro de agua fría. Escurra nuevamente. Este último paso puede ser repetido unas dos veces más y, aunque parezca innecesario este lavado de la pulpa, es un punto importante ya que elimina sustancias solubles del papel, algunas posiblemente tóxicas (Nota al pié).

Ya lavada y escurrida la pulpa, forma una masa que debe ser desgranada a mano en un recipiente cóncavo de plástico o de metal. Agregue de a poco cola vinílica (cola de carpintero) y empiece a amasar, dejando que la pulpa absorba la cola. Agregue lentamente la cola y amase hasta obtener una masa que fluya entre sus dedos con facilidad, como una crema. En este punto déjela reposar unos 20 minutos en la heladera. Transcurrido ese tiempo la masa habrá absorbido seguramente la cola. Agregue un poco más y amase. El amasado es cansador pero es el punto crítico que define la calidad de la masa final. Cuanto más tiempo y vigor se apliquen al amasado, mejor será el producto.

Tras este punto usted tendrá una masa fluida y fibrosa que ya puede ser trabajada. Pero si necesita yn producto más refinado y maleable...y que no se deforme mucho al secarse...seguimos trabajando...

Agregue a la masa entre 0,5 y 1 k de tiza en polvo por rollo de papel higiénico usado (se adquiere en cualquier ferretería). La cantidad va en gusto y su agregado mejora la blancura y maleabilidad del producto final. Al agregar la tiza la masa se secará, entonces agregue más cola vinílica para aumentar la humedad de la masa. Y siga amasando, como dijimos...cuanto más mejor.  El producto debe ser una masa compacta pero fácil de ser trabajada.

Una vez terminado el amasado, agregue entre dos y cuatro cucharadas grandes de aceite de linasa (también se compra en la ferretería) y mezcle. Verá como el producto gana plasticidad.

La masa obtenida puede guardarse en taper o bolsa cerrada en la heladera por varios días. Se le pueden agregar conservantes para alargar su vida útil, pero deberá ser usada antes de la semana.

Muchos autores agregan a la masa enduído o engrudo para mejorar su estructura, pero eso va en el gusto de cada uno.  

NOTA: Uno de los procesos de fabricación del papel es el blanqueado. Si bien hay varias maneras de encarar industrialmente este punto, uno muy usado es el blanqueado en base a cloro. Esto produce dioxinas que permanecen en el papel y a las cuales se les adjudica altos niveles de toxicidad. El lavado de la pulpa elimina estas sustancias y equilibra el pH de la pulpa. Posiblemente el nivel de estas sustancias sea muy bajo o inexistente en el papel higiénico, rollos de cocina y servilletas, pero si pueden estar presentes en el papel de diario. Ante la duda, es mejor lavar la pulpa siempre.